Posibilidades de supervivencia
Las posibilidades de supervivencia de una persona que acaba de padecer un paro cardíaco repentino, pasan por la aplicación de una descarga eléctrica (para restablecer el ritmo cardiaco) mediante un DESA y la realización de la RCP (para mantener el flujo de sangre oxigenada al cerebro, interrumpida a causa del paro cardíaco) inmediatamente.
Sin la aplicación de este tratamiento, la víctima fallecería en tan sólo 10 minutos, ya que las probabilidades de supervivencia se reducen entre un 7% y un 10% cada minuto que pasa.
Al mismo tiempo, la ventana de actuación para evitar daños cerebrales es de entre 4 y 6 minutos.
La muerte por paro cardíaco repentino se podría evitar si los testigos de un paro cardíaco repentino aplicasen un RCP de forma inmediata y si, gracias a una mayor presencia de DESA’s en lugares públicos, se realizase una descarga eléctrica al corazón en los primeros minutos.
No obstante, lo primero que debemos hacer, si somos testigos de un paro cardíaco repentino, es llamar al 112. Los servicios de urgencias no pueden llegar a la mayoría de los sitios en menos de 10 minutos, tiempo máximo de actuación sobre la víctima, si queremos tener alguna probabilidad de que sobreviva.
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